Con el objetivo de adaptarse a la nueva normativa europea, el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas ha puesto en marcha cambios importantes en el Plan general de contabilidad. Tras la Resolución de 5 de marzo de 2019, que introdujo cambios en la regulación mercantil de las sociedades del capital, el Real decreto del pasado 16 de noviembre ha puesto en marcha una serie de novedades en el Plan general de contabilidad desde el 1 de enero de 2020.  

Estos cambios afectan tanto a la contabilidad de las pequeñas y medianas empresas (pymes) como a las entidades sin ánimo de lucro. Así pues, si tienes tu propio negocio o estás pensando en montar una empresa, es importante que conozcas las modificaciones que incorpora el Plan general de contabilidad a partir de 2020.  

¿Cuáles son las últimas novedades del Plan general de contabilidad?

Estas son las principales novedades y modificaciones que las empresas tendrán que llevar a cabo para adaptarse al nuevo Plan general de contabilidad: 

  1. Activos financieros. Los activos financieros se reducen de seis a tres: los activos financieros a valor razonable con cambios en la cuenta de pérdidas y ganancias, los activos financieros a costes amortizados y los activos financieros sin coste. 
  2. Cuentas anuales. Sufren modificaciones los cuadros que hay que incluir en la memoria de cuentas anuales: el balance, la cuenta de pérdidas y ganancias, el estado de cambio en el patrimonio neto y las modificaciones de los activos financieros. 
  3. Cuadros de cuentas. Desaparecen tanto la cuenta 133 como los subgrupos de las cuentas 80 y 90, y se modifican las cuentas 6632 y 7632. Con todos estos cambios en las variaciones del cuadro de cuentas, se modifican las definiciones de cuentas de todos los subgrupos para adaptarlas a la nueva clasificación de activos financieros. 
  4. Marco conceptual. Cambian los criterios de valoración del Plan general de contabilidad, como el valor actual, el valor en uso, el coste amortizado y la definición del valor razonable. 
  5. Coberturas contables. Por último, destacamos los cambios en la definición de coberturas contables y los criterios para determinar el reconocimiento de ingresos.