La perspectiva de género es fundamental para entender y visibilizar las desigualdades en cualquier proyecto o intervención social. Sin embargo, no basta con poner de manifiesto los problemas de género, sino que debemos actuar sobre ellos si queremos avanzar en términos de igualdad. Una de las principales estrategias para transformar las relaciones de género es promover el empoderamiento de la mujer 

¿Cómo contribuir al empoderamiento de la mujer desde la intervención social?

El empoderamiento es el proceso mediante el cual la mujer adquiere la confianza, la fuerza y los recursos necesarios para enfrentarse a sus condiciones de desigualdad. Se trata de un proceso que permite a las mujeres cambiar su posición, tanto en el ámbito familiar como en el social y el económico. 

Todas las intervenciones sociales ofrecen la oportunidad de fomentar el empoderamiento de sus participantes. Estos son los diferentes mecanismos que podemos poner en marcha para contribuir al empoderamiento de la mujer: 

  1. Conocer la situación de género. El análisis de género es el primer paso para el empoderamiento, ya que nos permite detectar todas las cuestiones de género implicadas en el proyecto. Una vez hecho el diagnóstico, podremos construir estrategias adaptadas a las circunstancias particulares del grupo. 
  2. Promover una participación equitativa. Consultar a los participantes, invitarles a opinar e incluirlos en la toma de decisiones son herramientas fundamentales para fomentar el empoderamiento. 
  3. Atender a las necesidades prácticas y estratégicas de género. Si queremos empoderar a las mujeres participantes, debemos centrarnos en los intereses estratégicos de género que tiene el proyecto, es decir, los aspectos que nos ofrecen oportunidades reales de cambiar las desigualdades. 
  4. Incluir acciones positivas en las intervenciones sociales. Los instrumentos más eficaces para promover el empoderamiento de la mujer son las acciones positivas, es decir, las medidas encaminadas a superar los obstáculos que se encuentran las mujeres en su día a día. Solo introduciendo medidas específicas de promoción de la igualdad entre mujeres y hombres podremos incidir en las desigualdades de género.