El periodo actual de confinamiento es una gran oportunidad para educar en casa a nuestros hijos, ya que desde que son bien pequeños debemos enseñarles a responsabilizarse de su propio cuidado y colaborar en las tareas domésticas.  

El proyecto educativo de muchas escuelas, como las que se basan en la pedagogía Montessori, dedica un área de aprendizaje a la vida práctica, es decir, las actividades cotidianas que los niños ven hacer a los adultos en su día a día. No se trata de que toda la responsabilidad de estas tareas recaiga sobre ellos, sino de ofrecerles herramientas a su medida para eliminar ayudas innecesarias y reforzar su confianza y autonomía. 

Cómo educar en casa: tareas domésticas según la edad

Esta tabla puede servir como orientación para educar en casa a niños de 0 a 6 años, teniendo en cuenta que cada niño es diferente y que siempre debemos adaptar la educación a las capacidades y potencialidades individuales. 

Niños de 1 y 2 años:

  • Tirar el pañal a la basura. 
  • Llevar la ropa sucia al cesto. 
  • Colgar su toalla. 
  • Limpiarse la cara con una servilleta. 
  • Lavarse manos y cara, con ayuda. 
  • Traer pañales y toallitas. 
  • Traer el abrigo y los zapatos. 

Niños de 2 y 3 años:

  • Guardar los juguetes. 
  • Poner la mesa. 
  • Doblar trapos. 
  • Regar las plantas. 
  • Cepillarse los dientes, con ayuda. 
  • Cepillarse el pelo, con ayuda. 
  • Tender pequeñas prendas. 
  • Vestirse, con ayuda. 

Niños de 4 y 5 años:

  • Meter y sacar la ropa de la lavadora. 
  • Preparar aperitivos sencillos. 
  • Recoger la mesa. 
  • Clasificar el reciclaje. 
  • Asearse y vestirse. 
  • Hacer la cama. 
  • Emparejar calcetines. 
  • Limpiar sus zapatos. 

Niños de 6 años:

  • Ayudar a poner la lavadora. 
  • Doblar y guardar ropa. 
  • Pelar frutas y verduras, con supervisión. 
  • Ayudar a preparar recetas sencillas. 
  • Vaciar el lavavajillas. 
  • Guardar platos y cubiertos limpios. 
  • Lavarse el pelo. 
  • Poner comida a las mascotas, con supervisión. 

La clave para educar en casa a nuestros hijos está en ir dándoles pequeñas responsabilidades y ser constantes en el tiempo. De esta manera, irán adquiriendo hábitos saludables que les beneficiarán a largo plazo. Y recuerda que lo importante no es la eficacia con que los niños hagan estas tareas, sino la interiorización de estos hábitos y el aprendizaje de valores como la responsabilidad, la planificación y la colaboración.