A la hora de desarrollar un plan de ciberseguridad para empresas, debemos conocer el estado de ciberprotección que tiene una compañía. Una vez hecho el análisis, el siguiente paso será trazar una hoja de ruta con las necesidades de la compañía en materia de ciberseguridad.  

Como no podemos proteger todos nuestros activos frente a todos los incidentes posibles, hay que priorizar las acciones de ciberseguridad en función de las características y los objetivos de cada negocio. Por ejemplo, si tu empresa es una tienda en línea, primero deberás tener en cuenta algunos aspectos específicos de la ciberseguridad para comercio electrónico, como la protección de las transacciones por internet. 

¿Cuáles son las fases de un plan de ciberseguridad para empresas?

Un plan director de seguridad es un documento donde se detallan los proyectos que se llevarán a cabo, tanto técnica como legal y organizativamente, para reforzar la ciberseguridad de una compañía. Consta de las fases siguientes: 

  1. Análisis de la situación actual. Debemos hacer un diagnóstico completo que incluya un inventario de activos y un análisis de riesgos00. 
  2. Alineación con la estrategia de la empresa. Los objetivos a medio y largo plazo de la compañía nos ayudarán a definir las etapas del plan.   
  3. Definición de proyectos e iniciativas. Se trata de diseñar acciones concretas que permitan reforzar la ciberseguridad de nuestra empresa sobre la base de los objetivos del negocio. 
  4. Clasificación y priorización de los proyectos e iniciativas. Es decir, establecer un orden de prioridades para abordar primero los proyectos que respondan a nuestros objetivos estratégicos. 
  5. Aprobación de la dirección. Etapa fundamental para poner en marcha el plan. 
  6. Implantación del plan. Para ello, además de asignar responsables, hay que hacer una planificación temporal, estableciendo hitos y teniendo en cuenta revisiones periódicas para ir adaptando el plan a las necesidades cambiantes de la empresa.  

Para poder elaborar un plan director de seguridad que se ajuste a las necesidades reales de la empresa, es fundamental llevar a cabo un análisis completo de su situación en materia de ciberseguridad. Hay herramientas de autodiagnóstico que permiten obtener un informe del nivel de riesgo mediante un rápido cuestionario sobre los sistemas y las metodologías utilizados por la compañía. 

Por último, debemos tener en cuenta que un plan de ciberseguridad para empresas debe ser revisado año tras año. Solo así podremos adaptar los proyectos a los cambios del negocio y decidir cuáles son los siguientes pasos para reforzar la protección.