Durante el diseño de cualquier página o aplicación web es fundamental tener en cuenta su usabilidad, es decir, el nivel de facilidad que experimentan los usuarios cuando navegan en ella. Una buena usabilidad web aumentará la eficiencia de nuestra página, reducirá los costes de mantenimiento y fomentará la fidelización de los usuarios. 

¿Cuáles son los diez principios de la usabilidad web?

Para explicar con claridad qué es la usabilidad web y facilitar su implementación, en 1990 el experto en diseño web Jakob Nielsen definió diez principios que, hoy en día, todavía siguen vigentes: 

  1. Visibilidad del estado del sistema. La web o aplicación debe mostrar en todo momento al usuario en qué punto de la navegación se encuentra.  
  2. Relación entre el sistema y el mundo real. El sistema debe hablar el mismo lenguaje que los usuarios, seguir las convenciones del mundo real y proporcionar la información en un orden lógico y natural. 
  3. Libertad y control para el usuarioDeben ofrecerse las opciones de deshacer rehacer para que el usuario pueda volver rápidamente al estado anterior siempre que lo desee. 
  4. Consistencia y estándares. Es conveniente seguir siempre los mismos patrones para no confundir a los usuarios: no utilizar acciones, situaciones y palabras diferentes para anunciar una misma cosa. 
  5. Prevención de erroresSiempre es mejor prevenir los errores que avisar con mensajes cuando se producen. 
  6. Reconocer mejor que recordar. Hay que minimizar el uso de la memoria del usuario mostrando acciones y opciones para reconocer fácilmente cada fase del proceso.  
  7. Flexibilidad y eficiencia de uso. Los aceleradores y atajos ayudan a mejorar la usabilidad web de los usuarios más expertos.  
  8. Estética y diseño minimalista. Debe simplificarse la información al máximo y eliminar todo el contenido irrelevante para que el usuario se fije solo en lo realmente importante.  
  9. Ayudar a los usuarios a reconocer, diagnosticar y solucionar errores. Los mensajes de error deben explicar con claridad el motivo del problema. 
  10.  Ayuda y documentación. En ocasiones, el usuario necesita ayuda. Es importante que esta sea útil, sintética y fácil de encontrar. 

Todos estos principios pueden resumirse en uno solo: tener claro a quién va dirigido el producto y pensar siempre como usuarios finales.