La publicidad y el marketing, como casi todas las ciencias sociales, no son científicas al 100%. Es decir, no son matemáticas. No hay una fórmula única que diga cuántas unidades de un determinado producto vamos a vender ni cuántos impactos va a tener nuestro spot o campaña de marketing. Estos dos campos exigen, además de un buen conocimiento académico, un punto de arte y un componente de trabajo. Es decir, talento y esfuerzo. El talento, aunque es innato, siempre hay que trabajarlo. ¿Y dónde puede uno trabajar estos dos elementos de la fórmula del éxito? Sin duda, las prácticas en empresa son un lugar idóneo para empezar a probarse. Y es que un formato experiencial es el mejor modo de comenzar a trabajar esas habilidades: el esfuerzo y el talento.

Por ello hacer prácticas en el sector de la publicidad y el marketing es fundamental. Es algo así como pasar del aula a la jungla. De las cifras exactas del papel a la siempre compleja realidad. Y es que trasladar la teoría a la práctica no siempre es fácil. Sobre el papel, encontrar el punto de equilibrio entre la oferta y la demanda puede llegar a parecer relativamente simple, pero la realidad -rica, variada e imprevisible- añade un sinfín de factores que hay que tener en cuenta y que pueden alterar el resultado. Por eso es importante poner en práctica cuanto antes todo lo aprendido. Pero hay que ir poco a poco.

Entrar de golpe sería un poco brusco. Sería como echar al agua a un niño que no sabe nadar. Podrías ahogarlo. Primero tienes que enseñarle la técnica fuera del agua. Y luego tienes que irle metiendo poco a poco. Supervisándolo, sujetándolo. Corrigiendo y puliendo la técnica. Hasta que al final ya puedes soltarlo. Dejarle nadar solo, libremente. Es entonces cuando saca todo su potencial. Así son las prácticas. Se inician siempre con un mentor. Es la vida real, son jugadas reales, ventas reales, spots reales, pero con alguien que te sujeta. No se trata de un censor de tu trabajo. De hecho, el mentor no interviene ni dicta tu trabajo. Sino que se trata de alguien que sólo pretende ayudar. Alguien que te da consejos, soluciona tus dudas y te sugiere vías de mejora.

¿Cómo hacer prácticas en empresas de marketing y publicidad?

Otro beneficio de las prácticas es que supone la inserción directa en el mercado de trabajo. Es de sobra conocido que hoy en día el mercado laboral está más difícil que nunca. Estamos aún en los inicios de una recuperación económica a la que acaban de empezar a salirle los dientes, la tasa de ocupación en nuestro país sigue alrededor del 20%. Muchos hogares siguen sin trabajo. Por eso, las prácticas son hoy más importantes que nunca. La entrada en el mercado laboral se basa en los méritos (formación, cursos, etc.) y en las garantías.

Cuando un empresario quiere incorporar a alguien nuevo a la plantilla lo que más le interesa es tener la garantía de que esa persona va a funcionar. Quiere la certeza de que la inversión va a salirle bien. ¿Y cuál es la mejor manera de demostrar las garantías que uno ofrece? En efecto, las prácticas en empresa son uno de los mejores mecanismos para demostrar que uno sirve. Que uno ya se ha fogueado y ha dado la talla. Que ya sabe a qué huele el campo de batalla y que ha salido airoso.

Por eso, en los ciclos de formación profesional de UOC-Jesuitas, las prácticas son parte fundamental de cualquier ciclo sobre marketing y publicidad. Sabemos de la importancia que tienen en el bagaje profesional de una persona y somos conscientes de que aportan un plus diferenciador respecto a otros ciclos que no cuentan con este tipo de prácticas. Las prácticas se realizan siempre en empresas líderes de su sector y tienen el objetivo de capacitar y ampliar las competencias y habilidades adquiridas por los estudiantes.