Antes de diseñar una base de datos, hay que estudiar si los datos con los que se va a trabajar son más adecuados para el lenguaje XML o para el modelo relacional. A continuación, te explicamos cuáles son las diferencias entre ambos modelos y qué factores debemos considerar a la hora de escoger entre una base de datos XML y una base de datos relacional. 

¿En qué se diferencian el lenguaje XML y el modelo relacional?

Estas son las principales diferencias entre el modelo XML y el modelo relacional: 

  1. Los datos XML son jerárquicos. Un documento XML contiene información sobre la relación entre sus datos de forma jerárquica. En el modelo relacional, los únicos tipos de relaciones que pueden definirse son relaciones de tabla padre y tabla dependiente. 
  2. Los datos XML son autodescriptivos. Un documento XML contiene, además de los datos, su codificación. De esta forma, un solo documento puede contener diferentes tipos de datos. En el modelo relacional, el contenido de los datos se define en función de la columna en la que se encuentra.  
  3. Los datos XML tienen un orden inherente. En un documento XML, se presupone que el orden de los elementos de datos es el orden del propio documento. En los datos relacionales, el orden de las filas no está garantizado a no ser que se especifique. 

¿Cuándo debemos escoger una base de datos XML?

Teniendo en cuenta las diferencias entre ambos modelos, nos decantaremos por una base de datos XML en los siguientes casos: 

  • Si los datos son naturalmente jerárquicos y autodescriptivos. 
  • Si necesitamos la máxima flexibilidad en el diseño. 
  • Si los atributos de datos se aplican a todos los datos o a un pequeño subconjunto de datos 

Por el contrario, debemos escoger una base de datos relacional cuando nos encontremos con las siguientes necesidades: 

  • Si los componentes de datos tienen un significado fuera de una jerarquía. 
  • Si necesitamos el máximo rendimiento para la recuperación de datos. 
  • Si necesitamos la integridad referencial. 
  • Si los datos deben actualizarse con frecuencia.