Existe un medicamento poco común que aún no hemos terminado de descubrir. Un medicamento de extraordinarias características, que además es barato y tremendamente eficaz. Pero, ojo, no hablamos de un medicamento en formato físico, sino de un remedio abstracto pero mucho más real. Un medicamento que puede tomarse ante los siguientes síntomas: falta de trabajo, inquietud por el conocimiento o ambición de ascenso laboral entre otros. Sí, hablamos del medicamento «estudiar desde casa».

Por eso hoy venimos a hablar de los múltiplos efectos que proporciona este medicamento. Pero el análisis sería incompleto si sólo habláramos de ventajas y de simples beneficios como si describiéramos los beneficios de un medicamento. Hace falta completar la información con el método de ingesta y una categorización clara y concreta de aquellos que pueden tomar el medicamento. Por eso hoy no queremos hablar únicamente de ventajas sino también de perfiles y método.

Centrémonos, en primer lugar, en los perfiles. Y hablar de perfiles significa hablar del “quién”. ¿Quiénes pueden estudiar desde casa? ¿A quiénes les puede ser administrado este medicamento? Sin duda, a más gente de la que pensamos. A menudo, pensamos que se trata de un recurso de última instancia, que sólo usan perfiles muy determinados y secundarios. Pero la realidad es bien distinta. Veámoslo.

  • Madre/padre de familia que se dedica a las tareas del hogar: hoy en día aún es habitual que, dentro de la estructura familiar, uno de los padres opte por dedicar el grueso de su tiempo a las tareas del hogar y al cuidado de los hijos. Tal actividad, que absorbe bastante tiempo, no es incompatible con estudiar a distancia. Basta con encontrar espacios temporales cortos pero frecuentes. La gestión del tiempo es la clave.
  • Desempleados: a pesar de que ya empezamos a vislumbrar el final de la crisis, todavía son muchos aquellos que buscan empleo sin éxito. Para ellos, estudiar a distancia, no es sólo una escapatoria contra la desesperación sino una vía fácil de éxito. Un trampolín maravilloso que, si lo usas bien, te catapulta directamente al mercado laboral.
  • Gente que trabaja y que quiere ampliar su curriculum. Incluso para quienes trabajan, la educación a distancia puede ser una buena opción. Ya hemos habado en posts anteriores de las posibilidades y las ventajas de trabajar y estudiar al mismo tiempo.

¿Cómo estudiar desde casa y que sea un éxito?

> Posología o método de administración.

-Elija, con sumo cuidado, el grado o curso de formación que desea estudiar.

-Analice, con sumo detalle, cuáles son los recursos de que dispone. Tiempo, dinero, disposición a estudiar y beneficios posteriores.

-Embárquese, con valentía y humildad, en el reto de estudiar a distancia.

-Encare, con suma audacia, todas las fases del curso o grado.

-Distribuya, con sentido común, los módulos temporales que va a dedicar a estudiar. Sepárelos debidamente del resto de actividades de su vida diaria.

> Ventajas y efectos secundarios:

Aumento de la valía profesional.

-Incremento de numerosas habilidades tanto sociales como intelectuales.

-Aumento de la probabilidad de adquirir un trabajo.

-Probable ascenso o promoción en tu empresa, sector o mercado laboral.

-Mayor agilidad mental. Sus allegados lo notarán. No se pase con la superioridad intelectual. Modérese.

Con todo, queda bastante claro que la educación a distancia resulta un medicamento no sólo recomendable sino fácil de usar y con numerosas ventajas y efectos secundarios beneficiosos para la vida.

Por ello, en FP JE UOC disponemos de cuatro grados de formación profesional superior a distancia online. Son el de Administración y Finanzas, el de Gestión de Ventas y Espacios Comerciales, el de Desarrollo de Aplicaciones Web, y el de Marketing y Publicidad. Todos están perfectamente adaptados para que uno pueda beneficiarse de todas las ventajas de que ofrece la educación online.